Aspectos a considerar en la contabilización de la propiedad, planta y equipo bajo la política de valor revaluado
Andrey Barboza andrey.barboza@cr.gt.com | Jueves 27 marzo, 2025

La mayoría de las empresas que adoptan las Normas Internacionales de Información Financiera (versión completas o PYMES) para la preparación y presentación de los estados financieros, poseen activos de propiedad, planta y equipo, por cuanto, la administración debe elegir la política contable que utilizará en la contabilización de estos según lo permitido por la NIC 16 de las NIIF completas o la sección 17 de las NIIF para PYMES, según el marco contable aplicado.
Inicialmente los activos de propiedad, planta y equipo deben registrarse a su costo, ya sea de adquisición o de construcción, ahora bien, para su reconocimiento posterior ambos marcos permiten dos opciones:
1. Registrar los activos a su costo histórico, menos depreciación acumulada y cualquier pérdida por deterioro.
2. Optar por la política de valor revaluado, el cual se define como el valor razonable o comúnmente nombrado “valor de mercado”, el cual puede ser determinado por un perito valuador o bien otras técnicas de valoración detalladas en las normas contables (NIIF 13 y sección 11). Las familias de activos que usualmente son contabilizadas bajo dicha alternativa son los edificios y terrenos.
Seguidamente se detallan algunos aspectos que se deben considerar al elegir por la política de valor revaluado para el registro posterior de los activos de propiedad, planta y equipo.
• Esta deberá seguirse aplicando en el futuro y abarcará a todos los activos de la misma familia, es decir, no hay marcha atrás para retomar la política de costo histórico.
• La actualización del valor revaluado debe darse cuando haya un evidente cambio del valor razonable de los activos, si esto no ocurre, la actualización debe hacerse cada 3 o 5 años como máximo para asegurarse que el importe en libros no difiera significativamente del valor razonable del activo.
• Por lo general, el valor razonable de los activos los determina un experto (peritos valuadores), siendo este un aspecto a considerar, ya que la compañía deberá incurrir en gastos de valoración con la regularidad que se indicó en el punto anterior. Dicho gasto no será capitalizable al valor del activo.
• Un punto importante resulta para las compañías que sus estados financieros deban formar parte de un estado financiero consolidado. Si la compañía es la entidad matriz, deberá asegurarse que todas las subsidiarias que vayan a formar parte del estado financiero consolidado también contabilicen sus activos bajo la misma política contable, de lo contrario, deberá determinar los ajustes necesarios para llevar a esos valores a la política contable del valor revaluado. En el mismo sentido, si más bien la compañía es la subsidiaria, deberá reportar a la casa matriz dicha política para plantear los posibles ajustes de consolidación, en caso de que su compañía matriz no tenga la misma política contable. Es importante mencionar que algunas compañías cuya casa matriz emite sus estados financieros bajo otro marco contable (como son las USGAAP), entrarían en conflicto, ya que dichas normas estadounidenses no permiten contabilizar activos a valores revaluados.
• En el caso de Costa Rica, la legislación fiscal no permite los valores revaluados como política para el registro de los activos, por lo que, si la compañía adopta dicha política, deberá mantener un registro auxiliar fiscal y financiero, que le permita conocer con facilidad sus valores en libros para ambos propósitos, así como los gastos de depreciación, deterioro y demás. Esta diferencia, obliga al registro de un pasivo por impuesto sobre la renta diferido.
Los puntos anteriores no pretenden desincentivar la elección de la política de valor revaluado para los activos de propiedad, planta y equipo, por el contrario, el objetivo es aclarar algunos de los aspectos que se debe considerar previo a dicha selección y contabilización.
El tener activos bajo la política de valores revaluados permite ante todo reflejar en sus estados financieros el valor actual de sus activos, lo cual es de gran utilidad para diferentes usuarios tales como inversionistas, bancos, entre otros.
Un aspecto relevante de mencionar es que existe un único escenario que, una vez adoptada la política de valor revaluado, permitiría regresar a la política de costo histórico, inclusive, de tomar ese valor revaluado como el nuevo costo histórico. Esta posibilidad se presenta cuando una compañía adopta por primera vez las NIIF para PYMES, dicha transición da la opción de por una única vez convertir dicho valor revaluado en costo histórico y alejarse de dicha política de activos revaluados para los períodos siguientes.
Es importante que la administración de la compañía seleccione la política que usará para contabilizar sus activos de propiedad, planta y equipo, esto basado en la necesidad de los usuarios de los estados financieros y considerando lo permitido por el marco normativo que se esté aplicando.
Andrey Barboza, Gerente Senior de Auditoría de Grant Thornton